A pesar de décadas de mayor investigación y financiamiento, los programas de mentoría para jóvenes, en general, producen pequeños efectos en los resultados de los jóvenes. Como resultado, hay un creciente demanda para que los programas utilicen la relación de mentoría como contexto para el desarrollo intencional de habilidades específicas, en el cual los mentores empleen habilidades específicas diseñadas para coincidir con las preocupaciones presentes de los mentorados. Este enfoque dirigido contrasta con el históricamente dominante modelo de amistad no específico, que sostiene que un vínculo relacional de apoyo –solo– promueve un cambio positivo en el desarrollo. El estudio actual es un metanálisis de seguimiento que utiliza un conjunto de datos integral de todas las evaluaciones de programas de mentoría individuales e intergeneracionales publicados entre 1975 y 2018, que investiga el impacto comparativo de los programas dirigidos y basados en habilidades específicas frente a enfoques relacionales no específicos en la mentoría. Los análisis de 48 estudios de mentoría sobre los resultados de los jóvenes (edad promedio de los jóvenes de 12.25 años) revelaron que la magnitud del efecto general de los programas específicos es más del doble que el de los enfoques relacionales no específicos, con efectos moderadores significativos en el funcionamiento académico, psicológico y social. Los hallazgos sugieren que los programas de mentoría para jóvenes pueden promover resultados positivos, particularmente cuando los mentores emplean enfoques específicos que se adaptan a las necesidades de sus mentorados.

Fuente: Christensen, K.M., Hagler, M.A., Stams, GJ. et al. Non-Specific versus Targeted Approaches to Youth Mentoring: A Follow-up Meta-analysis. J Youth Adolescence 49, 959–972 (2020). https://doi.org/10.1007/s10964-020-01233-x