Los programas de mentoría facilitan el desarrollo de una relación o un «match» entre un voluntario (normalmente) adulto y una persona (normalmente) joven con el objetivo de ofrecer apoyo en el desarrollo personal y social de los jóvenes.

El artículo analiza las formas de apoyo social en la relación mentor-mentorado y muestra como gracias a la relación de mentoría se percibe un impacto en el bienestar de los jóvenes participantes como mentorados. El análisis está basado en 66 entrevistas a jóvenes, padres, mentores y trabajadores sociales asociados a nueve parejas de mentoría en Irlanda.

El estudio muestra que aunque había diferencias cualitativas en las dinámicas y los objetivos de las distintas parejas, se identifican procesos de apoyo comunes. Algunos de ellos han sido el compañerismo y el apoyo en situaciones concretas gracias al hecho de facilitar al mentorado la oportunidad de realizar algo distinto unas horas a la semana.

Otras formas de apoyo detectadas en el artículo son el apoyo emocional, el apoyo empático (esteem suport) y el apoyo asesor mediante el consejo (advice support).

De acuerdo con el estudio, el apoyo asesor, el empático y el emocional surgen en mayor grado cuando la relación de la pareja de mentoría es más cercana y fluye de manera más natural y en menor grado cuando la forma de intervención es más formal.

El estudio indica que la mayoría de jóvenes mentorados utilizan el espacio con el/la mentor/a para expresarse tal y como ellos mismos son y se muestran más abiertos a compartir sus intereses y aptitudes. Ello evidencia, según los autores, el hecho que las relaciones de mentoría no deben ser dirigidas y se deben enfocarse al desarrollo de la relación de apoyo más allá de centrarse únicamente en la consecución de objetivos específicos.

Fuente: Brady, B., Dolan, P. y Canavan, J. “He told me to calm down and all that”: a qualitative study of forms of social support in youth mentoring relationships. Child & Family Social Work. 2015.

Disponible en: https://aran.library.nuigalway.ie/handle/10379/5451

Un análisis de los estudios publicados entre los años 1990 y 2010 permite conocer el campo académico y las diferentes disciplinas en las que trabajan los autores que investigan sobre mentoría juvenil.

A pesar la larga historia de la mentoría y de que la mayoría de nosotros vivimos a lo largo de nuestra vida alguna experiencia como mentores o mentorados, aunque sea de manera informal,  ha sido en las últimas dos décadas cuando desde la academia han emergido investigaciones para mejorar el desarrollo de políticas, programas y prácticas entorno a la mentoria. En este sentido, la existencia de una red de investigadores entorno a la mentoría juvenil asegura la continuación y la proyección de los estudios empíricos sobre la efectividad de la mentoría social en los jóvenes.

En Estados Unidos, el origen de los programas de mentoría juvenil se encuentra a principios del siglo XX, como respuesta a la pobreza y a la desconexión social asociada a la rápida industrialización, la migración y la urbanización. Uno de los pioneros en sentar las bases de la mentoría formal fue el movimiento Big Brothers Big Sisters formado por voluntarios que ejercían de “hermanos mayores” de menores que habían sido procesados por algún delito. Un siglo después, en Estados Unidos se desarrollan alrededor de 5.000 programas de mentoría.

Dado el crecimiento de estos programas, cada vez hay más interés en crear redes de profesionales formados y comprometidos en la gestión de los mismos. En las últimas dos décadas la literatura científica sobre mentoría ha crecido de manera significativa. El aumento del conocimiento en mentoría permite, según los autores, ampliar la definición y las posibilidades de la mentoría como herramienta de intervención social.

Además, la composición interdisciplinaria de los autores muestra  que son múltiples las perspectivas que integran en la investigación en este campo, aunque la mayoría de investigadores provienen de los ámbitos de la psicología, la salud pública, el trabajo social y la educación.

Los autores destacan que los esfuerzos para establecer las bases teóricas y más evidencias empíricas entorno a las intervenciones en mentoría juvenil contribuirán a mejorar las políticas y las prácticas desarrolladas por los profesionales y gestores de programas de mentoría.

Fuente: Blakeslee, J.E. y Keller, T.E. Building the youth mentoring knowledge base: Publishing trends and coauthorship networks. Journal of Community Psychology, 40(7), 845-859. 2012.

Disponible en: http://ow.ly/KcZj30bVmxu

Los programas de tutorización individual (PTI) son analizados en este artículo, teniendo en cuenta sus características y objetivos distintos.

Estos programas son las tutorías de refuerzo, los programas de mentoría y las tutorías entre iguales. El artículo pretende analizar si los PTI son útiles para mejorar los resultados académicos de los alumnos tutorizados y si se mejoran sus competencias no cognitivas como las emocionales actitudinales o las sociales.

¿Son eficaces las tutorías de refuerzo?

Las tutorías de refuerzo 1×1 están dirigidas a alumnos con déficits específicos para determinadas áreas de competencias con el objetivo de mejorar su rendimiento académico. Estas tutorías suelen desarrollarse dentro del mismo centro educativo a lo largo del curso escolar.

De acuerdo con las evidencias científicas, la efectividad de los programas de tutoría de refuerzo es sólida sobre todo en el campo de la lectura y en las matemáticas. No obstante, el autor destaca que estos programas serán más efectivos si los centros educativos cuentan con profesores especialistas, los voluntarios reciben una preparación previa, se establece una supervisión de calidad y los programas se desarrollan fuera del horario lectivo.

¿Funcionan los programas de mentoría educativa?

Los programas de mentoría educativa (o school-based mentoring) se dirigen a la población en edad escolar e incluyen contenidos tanto académicos como de trabajo actitudinal. Con frecuencia se desarrollan en el mismo centro educativo, a lo largo del curso escolar y en horario no lectivo. En los últimos años estos programas han tenido un crecimiento significativo, principalmente en Estados Unidos.

El autor destaca que la mentoría educativa puede tener impactos significativos en las habilidades no cognitivas (sociales, emocionales y actitudinales) de los alumnos. Además, cuentan con mentores formados con perfiles alineados y que encajan con el perfil y los objetivos del alumnado. La relación de mentoría entre mentor y alumno recibe un seguimiento y una supervisión y tendrá una mayor efectividad, según el artículo, cuando la relación se desarrolla durante un periodo dilatado en el tiempo.

No obstante, el artículo sostiene que los efectos de la mentoría educativa pueden ser muy variables en función de los objetivos y de las competencias trabajadas, las características del programa y la estructura de las actividades y de los procesos del programa, del tipo de emparejamiento y del perfil del alumnado.

El artículo presenta el programa de mentoría educativa estadounidense Big Brothers Big Sisters of America (BBBSA). El programa empareja a chicos y chicas vulnerables de entre 6 y 18 años con adultos voluntarios en el marco de una relación 1×1 de mentoría.

¿Qué resultados se obtienen con la tutorización entre iguales?

Estas tutorías entre iguales se desarrollan entre parejas de alumnos, siendo el alumno tutor el encargado de ofrecer soporte al alumno tutorizado y evaluar su proceso de aprendizaje Entendidos como un mecanismo de atención a la diversidad, el objetivo de las tutorías entre iguales acostumbra a ser doble: el alumno tutorizado, mejora determinadas competencias cognitivas, y el alumno tutor trabaja ciertas competencias metacognitivas, como la autonomía y la responsabilidad.

Los programas de tutorización entre iguales tienen un coste menor que el resto de PTI e inciden positivamente en los resultados educativos de los alumnos tutores. Se destaca que estas tutorías entre iguales son especialmente efectivas en la educación primaria y cuando los tutores son alumnos de cursos superiores. El artículo subraya que los beneficios de las tutorías entre alumnos son especialmente relevantes en el ámbito de la lectura.

Fuente: Alegre Canosa, MA. ¿Son  efectivos los programas de tutorización individual como herramienta de atención a la diversidad?. Fundació Jaume Bofill y Institut Català d’Avaluació de Polítiques Públiques. Barcelona, 2015.